Maestro Espiritual de las Plantas - Capítulo 278: De regreso al Continente de las Nubes
Capítulo 278
Apenas Long Xue y Fu Li salieron de la matriz de teletransportación, fueron atacados por varias Almas Nacientes.
Desde que Xiao Jinting abandonó el Continente de las Nubes, muchos cultivadores codiciosos habían estado merodeando alrededor de la formación, esperando hacerse con sus tesoros. Al ver que alguien salía de ella, asumieron de inmediato que eran cómplices suyos. Algunos, impacientes, lanzaron un ataque sin pensarlo.
Fu Li quedó atónito ante el asalto repentino. Sin embargo, al reponerse del susto, se dio cuenta de que los cultivadores que los atacaban eran mucho más débiles de lo que había imaginado. Aun así, no pudo evitar maldecir a Xiao Jinting en silencio cientos de veces. Tanto él como Long Xue eran poderosos, y lograron abrirse paso a través del cerco sin mayor dificultad.
Tras su partida, una gran cantidad de cultivadores comenzó a llegar a la isla Nebulosa por medio de la matriz. La repentina avalancha de gente sacudió la isla, pero Xiao Jinting no podía hacer nada al respecto. Volvió al Continente de las Nubes junto con Xu Mu’an a través de la formación.
Xiao Xiaojin corrió a recibirlos con entusiasmo.
"¡Padre, por fin has regresado!" exclamó, sabiendo que sus padres volverían y esperándolos allí.
Xiao Jinting se sintió reconfortado al ver a su hijo.
"Sí, hemos vuelto."
"Padre" dijo Xiao Xiaojin, aún con la emoción reflejada en el rostro, "hace un momento dos cultivadores salieron de la formación y fueron atacados ferozmente. Pensé que eran tú y papá, y me preocupé mucho. Resultaron ser dos bestias demoníacas con linajes bastante buenos."
"Deben de haber sido Long Xue y Fu Li" respondió Xiao Jinting con un suspiro. "Me siento culpable por haberlos puesto en peligro."
Xiao Xiaojin lo miró con desdén, creyendo que la expresión de culpa de su padre no era más que una actuación.
"¿Están todos bien?" preguntó Xiao Jinting con preocupación.
"Sí" asintió Xiao Xiaojin. "Long Xue sigue siendo tan feroz como siempre. Un cultivador se encaprichó con su belleza y quiso casarse con ella. Ella lo mató de una patada. Han pasado décadas desde la última vez que la vi, pero su temperamento sigue siendo el mismo. Con ese carácter, ¿cómo pretende casarse?"
Xiao Jinting lo miró con el ceño fruncido, sin decir nada. Hijo, tú aún no te has casado… ¿realmente estás en posición de burlarte de ella?
"Padre" continuó Xiao Xiaojin, "te fuiste hace años, pero regresaste en el momento justo."
"¿A qué te refieres?" preguntó Xiao Jinting con curiosidad.
"Las grandes sectas están por levantar las restricciones del reino secreto formado por fragmentos del Mundo Inmortal. Si hubieras tardado más, no habrías podido entrar."
"Ah, ya veo" suspiró Xiao Jinting. "Habrá bestias demoníacas deambulando por todo el reino secreto… Supongo que muchos morirán allí otra vez."
"El qi espiritual se está volviendo cada vez más escaso y los recursos se agotan" dijo Xiao Xiaojin con pesar. "Si uno no se arriesga, ¿cómo podría avanzar hacia la Transformación de Deidad?"
Xiao Jinting regresó directamente a la Secta Inmortal Nube Verde. Dongcheng Yang quedó sorprendido al verlo. Tras intercambiar unas palabras de cortesía, Xiao Jinting volvió a su residencia.
Xiao Jinfeng acudió a recibirlo con emoción.
"¡Jinting, por fin regresaste!"
"Sí, hermano. ¿Cómo estás?"
"Estoy bien" respondió Xiao Jinfeng, y Xiao Jinting supo que decía la verdad.
Desde que había matado a Bing Cheng y huido, temió que su acción pusiera a la secta en apuros.
"El señor Dongcheng no parecía muy feliz de verme de nuevo" comentó Jinting, recordando la expresión de sorpresa en el rostro del líder de secta con cierta diversión.
"El Palacio de Hielo vino a buscarte varias veces" explicó Xiao Jinfeng con una sonrisa irónica. "Y parecían bastante hostiles. ¿Los ofendiste?"
"Tal vez" respondió con indiferencia.
"Se rumorea que mataste a Bing Cheng" dijo Xiao Jinfeng con cautela.
Xiao Jinting sostuvo la taza de té y bebió un sorbo sin confirmar ni negar.
"Hermano, ¿el Palacio de Hielo te ha causado problemas?"
"No. Una vez intentaron interrogarme, pero las familias Xu y Li intervinieron. No me presionaron más."
En el mundo de la cultivación existía una regla tácita: las familias no debían involucrarse. Si el Palacio de Hielo atacaba a la familia de Xiao Jinting, él tendría derecho a exterminar a sus cultivadores de Núcleo Dorado o Fundación.
Miró a su hermano y supo que, aunque el Palacio de Hielo lo había intimidado, no se atrevieron a matarlo precisamente por las familias Xu y Li. Sin embargo, notaba que Jinfeng no había hecho progresos en su cultivo, como si su mente hubiese quedado afectada.
"Jinting" dijo Xiao Jinfeng con el ceño fruncido, "el Palacio de Hielo te ha estado buscando. ¿Por qué no te escondes?"
"¿Esconderme?" Xiao Jinting sonrió. "¿Para qué?"
Había alcanzado la cima del Alma Naciente. Si Bing Wu lo atacaba otra vez, ya no tendría por qué huir. Incluso si no podía derrotarla, al menos sobreviviría. Había pasado demasiado tiempo escondiéndose; seguir así sería convertirse en un cobarde.
"Después de todo, ella está en la Transformación de Deidad" advirtió Xiao Jinfeng. "Podrías vengarte más adelante."
"No te preocupes, hermano" dijo Xiao Jinting con confianza. "Sé lo que hago."
Xiao Jinfeng suspió con alivio.
"Eres sensato. Estoy seguro de que lo manejarás bien."
La noticia del regreso de Xiao Jinting se propagó rápidamente. Chen Lifeng, Xu Lingfeng y Li Yi se reunieron en la Secta Inmortal Nube Verde. Había cerca de diez Almas Nacientes en la secta, y las facciones vecinas estaban en alerta.
Xu Lingfeng observó a Xiao Jinting con interés.
"Jinting, por fin has vuelto."
"Sí, padre."
"Has estado ausente tanto tiempo… pero no parece que hayas avanzado en absoluto. Tu nivel de cultivo sigue igual, y tu rostro también."
"Padre, tú también estás igual" replicó Xiao Jinting con mordacidad. "No, en realidad pareces estar retrocediendo. Te ves más pálido."
Xiao Xiaojin tragó saliva y los miró impotente.
"Eres un alborotador" gruñó Xu Lingfeng. "Ofendiste al Palacio de Hielo, y Dongcheng Yang, aterrorizado, vino a pedirme ayuda. Desde que te fuiste ha estado bajo enorme presión. Has arruinado todo, Jinting."
La vieja bruja del Palacio de Hielo no se atrevió a enfrentarse directamente a las familias Xu y Li, así que descargó su furia sobre Dongcheng Yang, quien lo había pasado bastante mal todos esos años.
Xiao Jinting guardó silencio. Como Dongcheng Yang lo había elegido como Primer Anciano, ahora debía asumir las consecuencias.
"La presión lo impulsa a mejorar" dijo con calma. "Dongcheng Yang ha estado demasiado relajado estos años. Quizá el Palacio de Hielo le dé el empujón que necesita para convertirse en un líder fuerte."
"¿Quieres que te dé las gracias por eso?" replicó Xu Lingfeng con sarcasmo.
"No es necesario" respondió Xiao Jinting con picardía. "Solo le hice un pequeño favor."
"Padre, abuelo, basta ya" intervino Xiao Xiaodong riendo. "Hablemos del reino secreto formado por los fragmentos del Mundo Inmortal."
"¿Cuándo se abrirá?" preguntó Xiao Jinting.
"En aproximadamente un año" respondió Xiaodong. "Las grandes sectas han recopilado información sobre el reino secreto, y cualquiera que quiera entrar deberá comprar un mapa de jade."
"¿Cuánto cuesta?"
"Treinta piedras espirituales de grado supremo."
"Es caro" murmuó Xiao Jinting, entrecerrando los ojos. Antes bastaba con un mapa para toda la familia, pero ahora, según las nuevas reglas, cada uno debía pagar el suyo.
"Sí" asintió Xiaodong, "pero los tesoros dentro del reino secreto lo valen."
En la Secta Inmortal Nube Verde.
Dongcheng Yang caminaba nervioso de un lado a otro.
"No esperaba que Jinting regresara tan pronto…" murmuó.
Cuando Xiao Jinting había llevado a su familia al otro extremo de la red de teletransportación, se había quedado décadas fuera. Por eso, Dongcheng asumió que esta vez ocurriría lo mismo. Pero para su sorpresa, había vuelto en menos de diez años.
Respiró hondo. Xiao Jinting había matado a Bing Cheng y ahora regresaba sin esconderse. ¿Vendría Bing Wu a buscar problemas? Se rascó la cabeza con ansiedad. La secta había crecido mucho gracias a la influencia de Xiao Jinting, pero él también la había metido en más de un aprieto.
"Señor Dongcheng" intentó tranquilizarlo Lin Xue’e, "si se ha atrevido a regresar, debe de tener un plan para lidiar con el Palacio de Hielo. Ya sabes cómo es. No habría vuelto si no estuviera seguro."
"Me preocupa que terminemos involucrados" dijo Dongcheng Yang con el ceño fruncido.
Xiao Jinting, ajeno a sus preocupaciones, no habría hecho nada por tranquilizarlo incluso si las conociera.
No era hombre de quedarse mucho tiempo en un solo lugar. Después de pasar dos meses en la secta, partió antes de que se abriera el reino secreto y comenzó a viajar. Xu Mu’an no regresó con las familias Xu y Li, sino que siguió a Xiao Jinting en sus recorridos.
Un día, se detuvieron en una isla solitaria en medio del mar.
"¿Qué tiene de especial este lugar?" preguntó Xu Mu’an.
"Nada en particular… pero ya verás" respondió Xiao Jinting con un sonrisa enigmática.
Xu Mu’an guardó silencio, intrigado.
De repente, Bing Wu apareció frente a ellos y lo miró con frialdad.
"Xiao Jinting, por fin apareces. Pensé que seguirías escondido como un cobarde por el resto de tu vida."
"Mayor, me sobrestimas" replicó con calma. "Me gusta el bullicio del mundo. Diez años es el máximo que puedo ocultarme. No pienso vivir toda la vida escondido."
"Idiota" susurró Bing Wu. "Mataste a Bing Cheng sin motivo alguno. Hoy vengaré su muerte."
"Mayor" dijo Xiao Jinting con una sonrisa desdeñosa, "ambos sabemos cómo murió Bing Cheng. No hace falta disfrazar tus palabras con excusas nobles. Tengo muchos tesoros… Si los quieres, tendrás que luchar por ellos."
La miró con fiereza. Ella solía oprimirlo con su poder, pero él ya no le temía.