RSCB Extra 12 - Ahora veo que te amo aún más


Extra 12

Ahora veo que te amo aún más

El puesto de Emperatriz del Este siempre había estado reservado para los descendientes directos de las grandes familias; un honor que solo alguien como el Hada Zhi Wei, con su linaje Yin y su inmenso poder, podía ostentar.

En cambio, Lin Zhan carecía de orígenes conocidos, provenía de un mundo menor y su talento para el cultivo era prácticamente inexistente. Incluso si llegara a esa posición, las intrigas de la corte no tardarían en derrocarlo.

Sin embargo, Lin Zhan albergaba seriamente ese pensamiento. Al ver la cara de asombro de su sirvienta, sonrió con suficiencia.

—¿Por qué crees que es imposible?

—¡No me atrevo! —negó ella apresuradamente—. El Joven Señor es como un dragón entre los hombres. Algún día será, sin duda, la Emperatriz de Su Majestad.

La gente debería ser honesta, pensó Lin Zhan, parpadeando con picardía. La sirvienta, por su parte, se dijo a sí misma: Con tu temperamento vengativo, si fuera sincera, no viviría para ver el sol mañana.

Poco después llegó Xuan Wushe. Parecía estar de excelente humor, probablemente satisfecho tras sus recientes encuentros íntimos. Al ver a Lin Zhan, su rostro impasible mostró una inusual y leve sonrisa. Lin Zhan estaba sentado pescando, con los pies sumergidos en el agua y un sombrero de paja que le daba un aire de sencillo pescador.

Xuan Wushe se sentó tras él, cuidando de no mojar sus botas.

—Su Majestad ha terminado su trabajo —observó Lin Zhan sin mirarlo.

—¿Por qué tengo la impresión de que no eres nada feliz?

—La felicidad debe guardarse en el corazón; no se puede hablar de ella sin más. Su Majestad lleva tanto tiempo conmigo y aún no descifra mis pensamientos. Parece que solo me considera una herramienta para su diversión.

Xuan Wushe sintió ganas de vomitar sangre.

Cuando habla con amabilidad, es un alivio; cuando me desprecia, dan ganas de golpearlo. Pero no soportaría verlo lastimado. Es una contradicción.

Respiró hondo y le puso una mano en el hombro.

—¿Sigues enojado?

—¿Quién se atrevería? —respondió él con frialdad—. Si ofendo a Su Majestad, quizás la próxima vez no me expulse de este jardín, sino directamente del Palacio del Este.

—Si hablas así, es que estás furioso —admitió el Soberano. Lin Zhan lo ignoró—. ¿Es el pescado más importante que yo?

—¿No cree Su Majestad que sus botas son más importantes que yo?

Xuan Wushe guardó silencio, simplemente no quería mojarse, pero ante la señal de Lin Zhan, no lo dudó más: entró al agua, empapándose por completo. Aunque la sensación le resultaba extraña, Lin Zhan era más importante. El joven levantó la cabeza y lo miró con seriedad.

—¿Seguirás pescando?

Lin Zhan rió de repente.

—¿Cómo va a ser la pesca más importante que usted? No lo haré más.

Xuan Wushe le pellizcó la nariz con cariño.

—¿Por qué te comportas como un niño?

—No me pellizque, sigo enojado.

Al fin lo admite, pensó Xuan Wushe. No temía sus arranques de genio, sino aquel aspecto sumiso y asustado de días atrás; la imagen de Lin Zhan arrodillado pidiendo perdón era una pesadilla que le quitaba el sueño. Se inclinó y besó la punta de su nariz.

—Admito mi error. Fue mi culpa ignorarte y favorecer a otro. Lo he alejado y no volverá a ocurrir. Por favor, sé tolerante y deja de estar enfadado.

Lin Zhan, que sabía perfectamente dónde estaban los límites de la paciencia del Soberano, decidió ceder.

—Ya que Su Majestad lo dice, lo dejaré pasar. Pero si vuelve a dejarse seducir por otro demonio y me abandona, no volveré a llevarme bien con usted.

—¿No me basta contigo? —sonrió Xuan Wushe—. Tú solo vales por cien demonios.

Lin Zhan frunció los labios con amargura fingida. —Usted estaba con ese zorrito todo el día, dándole todo lo que quería. Yo jamás recibí tal trato.

—Eso es porque lo que le di a él, puedo dárselo a cualquiera —dijo Xuan Wushe, mirándolo a los ojos con absoluta seriedad—. Pero lo que te doy a ti, solo puedo dártelo a ti.

Una corriente cálida inundó el corazón de Lin Zhan. Jamás imaginó que aquel hombre de alto rango pudiera ser tan tierno.

—Entonces, lo que yo le doy a Su Majestad tampoco se lo daré a nadie más —respondió coquetamente.

—Sin duda. Si te atreves a tratar a otro como me tratas a mí, lo mataré.

—¿Y a mí también me matará?

—Eso sería demasiado fácil para ti —dijo Xuan Wushe con calma—. Te encerraría en un lugar donde nadie te encuentre, donde solo pudieras verme a mí por el resto de tu vida.

Lin Zhan tembló, horrorizado.

—Su idea es aterradora. Si alguna vez escapo, tendré que correr muy lejos.

—¿Aún te atreves a pensar en correr? —Xuan Wushe le dio un golpecito en la frente.

—Si en el futuro tiene una Emperatriz, ¿por qué me quedaría?

Xuan Wushe se divirtió.

—No existe tal Emperatriz.

—Tarde o temprano tendrá que casarse para transmitir el linaje del clan Xuan. Xuan Wushe miró el vientre de Lin Zhan.

—¿Ya te preocupa tener hijos? Es un poco pronto.

—¿Cree que soy un entrometido?

—No, creo que te importa mucho la Tierra del Este. Si tú quieres tenerlos, lo aceptaré.

Lin Zhan se quedó confundido.

—¿Cómo voy a dar a luz? Su Majestad delira.

—No es difícil para un hombre con una píldora del embarazo —explicó Xuan Wushe seriamente—. Yan Zhonghua tenía algunas; iré a buscarlas otro día.

Lin Zhan lo miró con auténtico horror.

—Su Majestad, solo bromeaba.

—No importa. Si no quieres ahora, esperaremos a que tu nivel de cultivo sea mayor para que el parto no sea tan doloroso.

Lin Zhan sintió un escalofrío. Como hombre moderno, jamás imaginó verse caminando con una gran barriga.

—Su Majestad, lo decía en broma. No se lo tome en serio.

—¿Acaso no estás dispuesto?

—No es eso, es que no sé si puedo aceptarlo. Mejor dejemos el tema para el futuro. Me hace feliz que piense en nuestro largo camino juntos.

Xuan Wushe se tranquilizó al oír eso.

—¿Ves por qué soy tan indulgente contigo? Eres el único en todas las Nueve Tierras que se atreve a avergonzarme así —dijo con un deje de cariño—. Pero tengo otra noticia que te alegrará aún más. He encontrado a tu amigo, Su Mo. No murió tras caer por el precipicio; fue rescatado por un discípulo de la Secta Fuyao y ahora trabaja en la Tierra del Noreste. Le va muy bien.

Lin Zhan quedó estupefacto antes de estallar en júbilo.

—¡Es maravilloso! ¡No puedo creer que esté vivo! ¡Dios mío, Su Majestad, es usted un amor!

Xuan Wushe se sintió un poco celoso al verlo tan feliz por otro hombre, pero su malestar se esfumó cuando Lin Zhan se arrojó a sus brazos y lo abrazó con fuerza.

—Wushe —dijo con voz temblorosa—, ahora veo que te amo aún más.

Xuan Wushe sonrió, sintiendo que todo el esfuerzo por encontrar a Su Mo había valido la pena.

FIN


Yonshii: Los extras finalizan por aquí. La continuación de la historia de Xuan Wushe y Lin Zhan está en el texto principal que está disponible en inglés en https://chrysanthemumgarden.com/novel-tl/rscb/.

Muchas gracias a todos 🥰

Entradas populares

Nan Chan - Extras